En este tema concreto siempre pienso en el primer nivel del Super Mario como ejemplo perfecto del onboarding invisible. Aprendes a andar, a sortear enemigos, a saltar precipicios... De forma sencilla, intuitiva, paso a paso. Y encima, te diviertes. Ojalá todos esos procesos fueran así.
En este tema concreto siempre pienso en el primer nivel del Super Mario como ejemplo perfecto del onboarding invisible. Aprendes a andar, a sortear enemigos, a saltar precipicios... De forma sencilla, intuitiva, paso a paso. Y encima, te diviertes. Ojalá todos esos procesos fueran así.